lunes, julio 13, 2009

Corazón coraza

Corazón coraza

Mario Bennedetti

Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero si no te miro
amor si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque la noche pase
y yo te tenga y no.




El cansancio se extiende más allá de lo que el pecho abarca, y el odio esparcido en los techos me revuelve la sangre y me hace querer ser así, pero no, siempre no.
A veces los intentos no se alcanzan y yo pierdo nuevamente, una vez más me vencen la muerte y el vacío.
Pero sigo, y no hay palabras que dobleguen mi alma. No hay sábanas manchadas, ni sillas voladoras, ni rabia, ni gritos, ni golpes que superen, la magia rebuscada en mis adentros.
Tengo que romperme, una vez más, y buscar una por una las piezas: un ojo en el pasto, una pierna en la ruta, mi boca en la negra espesura del mañana, pero tengo que romperme y hacerme una nueva.
Reinventar una mujer que no sea como yo pero tenga mi cara, y reiniciar la batalla del futuro reecontrado, sonreír aunque las ganas solo pidan explotar en aguas.

La amargura de sus voces no me correerá más de lo que han podido. Mis suspiros son más fuertes que sus espadas.

Tienen que ser más fuertes que sus ganas.

sábado, mayo 09, 2009

Todo está perdido, por eso hay que buscar...


Sentada todos los días en la misma silla donde los días se perfilan como ella: exactamente, extrañamente y desesperadamente iguales.

Todos los encuentros que ha tenido con la realidad, son en la ducha, cuando los pelos se confunden en el jabon y se enredan en un drenaje de gotas y piel muerta.

Así se va, pálida, rodeada por montañas que no le dejan ver nada, todas las mañanas hacia el bus que la lleva al mismo lugar donde estuvo ayer, y antes de ayer, y el día antes de aquel en el que descubrió que nada pasa.

Ahora llueve en la ciudad que la tiene atrapada.

El cielo que aveces se descubre entre la cordillera la entretiene. Con suerte, algunos días ve arcoiris fugaces que la hacen pensar que talvez, si lo intenta, al cerrar los ojos, todo desaparezca como aquel puente de colores.


Mientras tanto, sigue sin esperar olas, se conserva entre levadura y come un manojo de ayeres que la vuelven loca en cada nuevo día.

viernes, enero 30, 2009

Quiero.

No te entiendo.
No quiero entender
lo que estás haciendo.
Me dejas estanqueada
en estas ganas tontas,
y vos te vas, así como así,
a seguir con tus días
y ese viejo amor que no será.

Eres inconstante como mi boca.
Eres tan extraño que no puedo evitar
querer deshojarte la espalda,
desenpolvar tus alas
y salir a pasear.

Solo quiero tu mano.
Quiero la inocencia de tus palabras,
las mentiras torpes
y los besos galopantes.

Quiero regresar a aquel planeta
donde todo es irreal.
Quiero que me des la pausa
de estos días agotados.
Quiero que imagines que soy yo,
y el mundo gire de revés.

Quiero, siempre quiero.
Hoy te quiero a vos pero por mí,
quizás mañana,
me quiera a mí por vos.